Modelo de contrato de colaboración para empresas y autónomos que trabajan juntos en proyectos o servicios. Regula el objeto, el reparto de honorarios, la propiedad intelectual y la confidencialidad de forma clara y sin ambigüedades.
El contrato de colaboración es adecuado cuando dos empresas o profesionales independientes deciden aunar esfuerzos para llevar a cabo un proyecto concreto sin crear una nueva sociedad ni establecer una relación laboral entre ellos. Casos habituales: dos agencias que comparten un proyecto grande, un diseñador y un programador que ofrecen servicios conjuntos, o dos consultores que se remiten clientes mutuamente con reparto de comisiones.
Identificación de las partes
Razón social, CIF, domicilio y representante legal de cada colaborador.
Objeto de la colaboración
Descripción del proyecto, servicio o actividad que desarrollarán conjuntamente.
Obligaciones de cada parte
Qué aporta cada parte: conocimiento técnico, red comercial, recursos, financiación, etc.
Reparto de honorarios o ingresos
Porcentajes o importe fijo, momento del reparto, facturación y retenciones aplicables.
Duración y rescisión
Plazo de la colaboración, prórroga automática, preaviso para rescindir y consecuencias del incumplimiento.
Propiedad intelectual
A quién pertenecen los resultados, obras o desarrollos creados durante la colaboración.
Confidencialidad y no competencia
Obligación de reserva de la información intercambiada y limitaciones de actividad durante/tras la colaboración.
¿Vas a trabajar con otro profesional o empresa?
Protege los intereses de ambas partes con un contrato claro y personalizado.
Crear mi contrato de colaboración gratisRiesgo de laboralidad: Si un autónomo trabaja exclusivamente para una empresa, en horario fijo y con sus medios, Hacienda o la Inspección de Trabajo pueden recalificarlo como relación laboral encubierta. Asegúrate de que el contrato refleja la independencia real del colaborador: múltiples clientes, autonomía de horario y uso de medios propios.