1. Préstamo familiar (Modelo 600)
La universidad termina y aparece el primer piso, el primer coche o la primera oportunidad de negocio. Casi siempre con dinero de los padres por medio. Lo que casi nadie te cuenta: si la transferencia es superior a unos pocos miles de euros y no hay contrato, Hacienda lo considera donación, no préstamo. Eso son miles de euros en Sucesiones y Donaciones según la comunidad autónoma.
La solución cuesta cero euros: contrato de préstamo entre particulares + Modelo 600 presentado en 30 días (está exento de impuesto si no hay intereses). El contrato establece cuándo se devuelve, en qué cuotas y con qué interés (puede ser 0% si se cita el art. 1755 del Código Civil). Con eso tu padre puede ayudarte a entrar a un piso sin que ni él ni tú tengáis dolores de cabeza con Hacienda durante los próximos cuatro años de prescripción.
2. Contrato de convivencia (si vives en pareja sin casarte)
La mayoría de menores de 30 que conviven con su pareja no están casados ni registrados como pareja de hecho. Eso significa que, para la ley, son dos desconocidos compartiendo gastos. Si la relación termina mal, no hay marco legal que regule quién se queda con qué, especialmente si uno de los dos puso más dinero en la fianza, en muebles, en la entrada del piso o en una mascota.
Un contrato de convivencia (a veces llamado pacto entre convivientes) deja por escrito: quién paga qué, cómo se reparte la fianza si os vais, qué pasa con los bienes comprados a medias y cómo se gestiona la salida si uno se va antes que el otro. No es romántico, pero el día que uno deje de pagar su mitad del internet por error, ambos lo agradecéis.
3. Cesión gratuita de vehículo (le dejas el coche a un amigo o familiar)
Le dejas el coche a tu hermana mientras está de Erasmus, o a tu mejor amigo durante el verano. Es lo normal. Lo que casi nadie sabe: si esa persona tiene una multa por exceso de velocidad o un accidente sin testigos, el conductor legal sigue siendo el titular del vehículo (tú) hasta que demuestres lo contrario (art. 9 bis del RDLeg 6/2015).
Un contrato de cesión gratuita (comodato del art. 1740 CC) fija: estado del coche al entregarlo, plazo de uso, quién paga las multas, quién paga la ITV o mantenimiento, y qué pasa si hay un siniestro. Una página A4 firmada que evita quebraderos administrativos durante los meses que dura la cesión.
4. Autorización paterna para que un menor viaje
Quizá ya no sea para ti — pero si tu hermano o sobrino menor de edad viaja con el otro progenitor, con los abuelos, o en un grupo escolar al extranjero, la policía de fronteras puede pedir la autorización firmada por el otro progenitor. Sin ella: vuelo perdido, hotel pagado, lloros en el aeropuerto.
El documento (apostillado o no según el país) cita el Convenio de La Haya de 1980 sobre sustracción internacional de menores y se firma ante notario o se entrega impreso. Sólo cuesta tiempo y previsión.
5. Acuerdo verbal o escrito: el verbal es válido pero indemostrable
El Código Civil español (art. 1278) reconoce la validez de los acuerdos verbales en casi cualquier cosa: compra, préstamo, servicios. El problema no es la validez: es la prueba. El día que tu primo niegue que prometió devolverte los 800 € en seis meses, o que un cliente diga que el precio acordado eran 400 € y no 800 €, sin papel no tienes nada. Sólo tu palabra contra la suya.
La regla práctica simple: si la cifra te dolería perder, ponlo por escrito. Aunque sea un WhatsApp que diga "confirmo que te presto 800 € hasta el 31 de diciembre" + respuesta de la otra parte aceptando. Las conversaciones de WhatsApp valen como prueba documental electrónica si están bien archivadas (art. 326 LEC y jurisprudencia consolidada).
6. Reconocimiento de deuda (cuando ya es tarde)
El punto número 5 te ha llegado tarde y ahora tu primo te debe 1.500 € de hace dos años sin papel de por medio. No está todo perdido. Un reconocimiento de deuda es un documento firmado donde la otra parte confiesa la deuda, fija un plan de pagos y, lo más importante, reinicia el plazo de prescripción (art. 1973 CC). Es decir: aunque la deuda original fuera vieja, desde la firma del reconocimiento empiezan a contar 5 años nuevos para reclamar.
También sirve para ordenar deudas familiares informales antes de que crezcan. Bonus: con el reconocimiento + transferencia bancaria, el procedimiento monitorio en juzgado es ágil y barato (sin abogado obligatorio hasta 2.000 €).
7. NDA básico (acuerdo de confidencialidad)
A los 25 quizá te toque enseñar tu idea de aplicación a un desarrollador freelance que te haga un prototipo. O contar a un amigo con experiencia tu plan de negocio antes de buscar financiación. Sin un NDA básico, esa persona puede replicarlo, contárselo a alguien o usarlo en su próximo trabajo. No por mala fe necesariamente: simplemente porque no hay nada que se lo impida.
Un NDA de una página define qué información es confidencial, cuánto dura el deber (típicamente 2-5 años), qué pasa si se incumple (cláusula penal) y la jurisdicción aplicable. El que se niega a firmarlo te dice mucho sobre con quién tratas.
Bonus: cuando empezáis un proyecto con amigos
Tres amigos lanzan una app, un canal de YouTube o una pequeña empresa."Ya lo arreglaremos cuando ganemos dinero". Cinco meses después uno se va, otro no curra y la cosa empieza a despegar. ¿Cómo se reparte? Sin acuerdo previo de socios (vesting, cliff, drag-along), todo se vuelve discusión. Mejor empezar con un papel sencillo aunque la empresa todavía no exista.
Por qué tenerlos antes de los 30 cambia tu vida adulta
Los contratos no son cosa de viejos ni de empresas. Son la forma adulta de decir "esto es lo que acordamos los dos en este momento". La diferencia entre la generación que firma todo por confianza y la que firma todo por costumbre no es desconfianza: es claridad. Cuando todo está escrito, nadie discute al final del año.
Los siete contratos de arriba cubren las situaciones más comunes hasta los 30: dinero entre familia, vida en pareja sin casarse, ayudas a amigos, primeras ideas de negocio. Veinte minutos en preparar cada uno hoy te ahorran años de pleitos o relaciones rotas mañana.
Las preguntas que nos hace todo el mundo cuando le explicamos esto
"¿Pero esto vale legalmente sin notario?" Si. La validez juridica de un contrato privado entre particulares no requiere notario en la inmensa mayoria de casos. El notario aporta fecha cierta y archivo permanente, pero no es necesario para que el contrato sea valido (art. 1278 CC). Solo para hipotecas, donaciones de inmuebles, capitulaciones matrimoniales y herencias es obligatorio.
"¿Tengo que pagar al firmar?" No. La gran mayoria de plantillas son gratuitas. En Runican, el plan gratuito te permite crear hasta 3 contratos activos y rellenar hasta 3 plantillas base sin tarjeta de credito. Solo pagas si necesitas plantillas propias personalizadas o generacion masiva.
"¿Como gestiono los borradores con la otra parte?"Lo mas comodo es el flujo de formulario para terceros: tu creas el contrato como creador, generas un link unico, la otra parte rellena sus campos sin necesidad de cuenta, ve preview con sus datos resaltados, firma y todo queda registrado con hash criptografico de verificacion. Cada uno se queda con el PDF firmado.
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