Skip to content
Personal 8 min de lecturaPublicado mayo 2026

Cómo protegerte cuando prestas dinero a un familiar

Prestar dinero a un familiar es una de las causas más comunes de relaciones rotas en España. La intuición dice "es familia, no necesitamos papel". La realidad dice que precisamente porque es familia, el papel protege la relación. Esta guía es lo que ojalá me hubiera dicho alguien antes de prestar a mi hermano.

Antes de prestar: las preguntas honestas

Antes de firmar nada, antes incluso de hablar con tu familiar, hazte estas cuatro preguntas a solas:

  1. ¿Puedo permitírmelo si no me lo devuelven nunca? Si la respuesta es no, no prestes. Considera regalarlo más pequeño en lugar de prestar grande. La relación familiar es más importante que la cantidad.
  2. ¿Confío en que tendrá voluntad de pagar? Distinto de "capacidad". Hay gente con capacidad que sin voluntad no devuelve, y al revés. Si dudas de la voluntad, el papel solo te dará base legal, no recuperará la relación.
  3. ¿Sé para qué lo necesita? No por morbosidad sino para evaluar el riesgo: una entrada de piso, un negocio nuevo, una deuda anterior. La finalidad importa.
  4. ¿Estoy preparado para reclamarlo si hace falta? Si la respuesta es "nunca podría demandar a mi familiar", entonces el contrato es psicológico, no jurídico. Que esté bien, pero asúmelo.

La conversación incómoda (que evita las peores)

La conversación que casi nadie tiene es la más útil. Mejor con cafés en un sitio neutro y sin presiones:

  • "Cuánto necesitas exactamente". Importe en euros, no aproximaciones.
  • "Para cuándo lo podrás devolver". Plazo concreto, no "cuando pueda".
  • "Vamos a poner cuotas mensuales aunque sean simbólicas". Mejor 50€/mes que silencio total.
  • "Si algo pasa y no puedes un mes, me lo dices". La transparencia futura se acuerda hoy.
  • "Lo escribimos para que ambos tengamos claro lo mismo". Lo formulas en positivo: el papel sirve para evitar malentendidos, no por desconfianza.

Si la otra parte se ofende por la propuesta del papel, atención: es la primera señal de que la relación no aguanta una transacción de adultos. Mejor saberlo ANTES que después.

Por qué el papel protege la relación

El argumento más común contra el contrato familiar es "es desconfianza". Pero piénsalo en el sentido contrario:

Sin contrato, todas las dudas viven en tu cabeza: ¿se acuerda de cuánto era? ¿le diré algo si no me paga este mes? ¿debería preguntar? ¿estará molesto si le pregunto? El silencio acumulado durante meses es lo que termina rompiendo relaciones, no el préstamo en sí.

Con contrato, cada cuestión está respondida de antemano. El día 1 de cada mes entra la cuota o no, y si no entra, hay un protocolo claro pactado entre los dos. No hace falta hablar de dinero cada vez que os veáis. La relación queda libre de ese ruido.

Lo que tiene que decir el papel (mínimo viable)

  • Importe en cifra y letra.
  • Forma de entrega: SIEMPRE transferencia bancaria. Deja rastro.
  • Plazo de devolución: fecha exacta, no "cuando puedas".
  • Cuotas o pago único: mejor cuotas, aunque pequeñas — movimiento real demostrable.
  • Sin intereses (si aplica): cláusula expresa citando el art. 1755 CC, para evitar que Hacienda impute interés ficticio.
  • Modelo 600: obligación del prestatario de presentarlo en 30 días. Cuesta cero, protege a ambos.
  • Qué pasa si una cuota falla: protocolo pactado (aviso, plazo de 15 días para regularizar, etc.).

El día que dejen de pagar

Llegará o no, pero conviene tener pensado el guion antes:

  1. Primero, hablarlo. Sin reproches. "Veo que el último mes no entró la cuota. ¿Qué tal andas? ¿Necesitamos pausar dos meses?"
  2. Si la respuesta es positiva: pactar un anexo escrito al contrato. Nuevos plazos, mismas reglas. Que quede claro.
  3. Si la respuesta es evasiva o no llega: un email formal o burofax recordando el incumplimiento y dando 15 días para regularizar. Esto interrumpe la prescripción (art. 1973 CC) y deja constancia.
  4. Si sigue sin haber respuesta: reclamación judicial. Tienes 5 años desde el incumplimiento para hacerlo (art. 1964 CC). Procedimiento monitorio: para deudas hasta 250.000 € es ágil y barato si tienes el contrato + transferencia.

Reclamar judicialmente a un familiar es la opción más dura. La mayoría de casos se resuelven antes con un buen burofax y la confianza de que existe el papel.

El error más caro: tratarlo como regalo encubierto

Mucha gente piensa "es para el piso de mi hijo, no voy a reclamar nunca". OK, pero entonces lo formalizas como DONACIÓN con sus impuestos correspondientes (Sucesiones y Donaciones — en Madrid o Andalucía con grandes bonificaciones entre padres-hijos, en otras CCAA al tipo general). Si lo llamas préstamo y luego nunca cobras ni intereses ni capital, Hacienda lo recalificará como donación cuando le toque inspeccionar, con sanción del 50-150% del impuesto evadido.

La regla práctica: si vas a cobrar, contrato + Modelo 600. Si vas a regalar, donación pública o privada con su impuesto. Mezclar las dos es lo más caro.

Una plantilla pensada para familia

Hemos hecho una plantilla específica de préstamo familiar con tono cercano, cláusula expresa de "sin intereses" (art. 1755 CC), recordatorio del Modelo 600 y protocolo amable para incumplimientos. Es gratis y se rellena en 5 minutos.

Usar plantilla de préstamo familiar

Lecturas recomendadas